Quiero ser Mamá

Hace mucho tiempo que quería ser mamá, desde que tengo uso de razón he sentido desde muy dentro que estaba hecha para ello. Creo que no hay mejor primera entrada para el blog que una entrada que escribí allá por el 2013 en otro blog que tuve; así que aquí os la dejo:

Llega un momento en la vida, como mujer, que el reloj biológico empieza a martillearte la cabeza, no nos pasa a todas pero sí a una gran mayoría, cosa de las hormonas procreadoras con las que nacemos. Normalmente no es un problema porque antes o después (si no hay problemas de por medio) nos acabamos convirtiendo en madres, el contratiempo viene cuando el puñetero martillo empieza a dar el coñazo antes de lo que la sociedad considera normal y cuando digo dar el coñazo es dar el coñazo, porque ya no es que en un futuro quieras ser madre, no, es que tu jodido cuerpo no deja de recordártelo a todas horas.

Es cierto que con el paso del tiempo todo ha cambiado, antiguamente plantearte tener hijos en la veintena no era cosa extraña e incluso bien entrada en la veintena ya se te empezaba a pasar el arroz, pero la sociedad ha cambiado, todo se ha ralentizado y tener un hijo antes de los 30 ahora se considera casi una locura. Y en esas estoy, viviendo en una sociedad que, maternalmente hablando, no me corresponde y piensa que estoy tarada.

No es algo para tomar a la ligera y es algo que a veces me incomoda bastante porque no lo puedo eliminar, a veces me gustaría no sentirlo, no desearlo, porque si lo pienso fríamente me encanta levantarme tarde los fines de semana, holgazanear cuando llego a casa después de trabajar, no tener que depender de nadie para entrar, salir y hacer lo que me apetece cuando me apetece, pero en modo normal no dejo de pensar que me encantaría ser madre, ya no es un sentimiento, es algo que me nace desde dentro, algo que me empuja y hace que no desee otra cosa más.

Y en esas estoy cuando miro a mi lado y veo a un hombre maravilloso en mi vida, con sus cosas buenas y malas, con su sonrisa, con ese saber estar, con esa habilidad para chincharme, ese hombre que hace que me guste dormir acompañada, que me encanta que se acurruque las noches de invierno a mi lado para entrar en calor, ese hombre que después de tantos años todavía me mira con el mismo deseo que el primer día, que es atento y cariñoso aunque no se lo diga muy a menudo, que me llama princesa, que se enfada cuando tengo un día malo y no le doy su ración de mimos, que me dice que me quiere todos los días, que hace que se me salten las lágrimas sólo al pensar que le pueda suceder algo, que hace que no me imagine otra cosa que no sea estar a su lado, que le encantan los niños, que aunque él no lo vea tiene un corazón enorme, que le encanta que le preste atención cuando me cuenta esa jugada que ha hecho en el partido, que no le gusta que no vaya a verle jugar, que acepte que soy la poseedora del bol de las palomitas los días de fútbol, que no se tira de los pelos cuando entra en mi habitación, que sonríe cuando hago algo mal y le pongo pucheritos, que cuando nos enfadamos cuenta hasta mil para no hacerme daño, que me abraza y es como si me inyectaran adrenalina, que le encanta que estemos en casa los dos viendo series aislados del mundo, que le encanta hacer el tonto casi tanto como a mí, que me hace inmensamente feliz… en definitiva, el hombre con el que quiero formar una familia porque estaría loca si mis futuros hijos no tienen un padre tan maravilloso como él.

Así que yo pienso ¿en serio es una locura?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s